Tan lejos, tan cerca (poemas y foto propia)(4)

Amigos lectores, les dejo otros dos poemas en prosa de la serie sobre el ángel, como ya saben, escritos a partir del film Tan lejos, tan cerca de Wim Wenders, y una foto propia. Aquí las entregas anteriores (12 y 3).

 

Fotograma de Tan lejos, tan cerca Fuente

La calle le había permitido hallarse. Se veía a sí mismo en el rumor andante. Encontraba su rostro perdido entre los soñadores e insomnes, sorprendidos por el día en las calzadas ásperas de la ciudad, o cobijados por el velo rasgado de la oscuridad desierta. Los cristales lo miraban, eran espejos invertidos. En ellos reconocía su mocedad ruborosa, su vejez vana. Podía tocarse a distancia: palpar el olvido del recuerdo, el temor silencioso de los amantes, la paciencia de los vendedores abandonados, la vida empozada en los cuerpos prestados al placer, el tedio que recorre las mesas del café… En aquel día era todos los hombres, como dijo el ciego griego. Y sintió miedo.

(a Fernando Pessoa)
Foto propia

Presentía la muerte oculta en la sombra que lo acompañaba y como en sus alas el viento transfigurado. Deseaba acercarse a ella. Saberse digno de esa transformación. La había entrevisto en las muros olvidados por el poniente, en aquel viejo tronco amputado, en el relámpago que en ese instante desaparecía. Era la primera vez que lo visitaba aquella desazón de aire furtivo. Supo entonces que estaba hecho del soplo de la espera, de un destino escrito sobre la piel impalpable del enigma.

(a José Ignacio Cabrujas)

Agradecido por su visita. Saludos.

Tan lejos, tan cerca (poemas y foto)(3)

Estimados lectores, les entrego otros dos poemas, esta vez poemas en prosa, de la serie sobre el ángel que vengo presentando (ver 1 y 2), acompañados de una foto propia. Como saben, esta serie está inspirada en el film Tan lejos, tan cerca del cineasta alemán Wim Wenders.

 

Fotograma de Tan lejos, tan cerca
Fuente

 

Se había abandonado a las puertas de la ciudad prohibida. El destino hendía su rostro. Lo había visto en el agua estancada en las calles que su paso había dejado atrás. Se lo había espetado la mirada incierta de aquella mujer que sus manos habían tocado en un amanecer liviano y distante.

Sus alas pesaban cada vez más, como pesan las noches en el recuerdo.
Su cuerpo, antes joven y suyo, era hoja caída atascada en las fisuras
del asfalto. Forma desconocida, desarraigada.

Sus ojos se cerraban para huir del resplandor metálico y presuroso.
Un sueño de pájaro, de viento ligero, de nube rauda, se hizo
en él. Ahora era la oscuridad callada, un aliento perdido en la noche.

 

Foto propia

La noche se aferraba a su cuerpo. Sentía cómo la nostalgia de algo desconocido le invadía. Palpitaban en él trazos de una memoria que no le pertenecía. Aquella mano palpando su rostro sin encontrarlo. El olor de unos labios tan cerca de los suyos. Los pliegues y sinuosidades de la carne parecida a su sombra. Sintió el aire caliente e intemporal en su sangre. Era otro en la mirada deseosa de la noche.

Agradezco su receptividad. Saludos.

 

Tan lejos, tan cerca (poemas y foto) (2)

Amigos lectores, continúo la serie con poemas propios acerca del ángel, que, como indicaba en post anterior, tienen su origen en la visión y reflexión provocada por el filme Tan lejos, tan cerca del cineasta alemán Wim Wenders. Los acompaño con una foto propia.


Fotograma de Tan lejos, tan cerca Fuente

 

 

 

 

 

 

III

La soledad del ángel
en los ojos del mundo
escondida en los rincones
de la historia repetida      gris,
en un clamor            una espera

Yo, Tiresias… aguardo al visitante esperado

El sello del visitante
                                           su soledad
                         horizonte en suspenso
                         vertical
que nos traspasa y transfigura

Y el ángel
el visitante esperado
nuestro olvido de aire
nuestra memoria de la eternidad
abre sus ojos

                                                         Con todos sus ojos ve la criatura
                                                                               lo abierto

Foto propia
 

IV

El ángel del abismo
el ángel que somos
vio el primer y último cielo
la primera y última tierra
Y supo que su fin
era el fin del mundo

(Nota: Las frases en cursivas son de poemas de Rilke)

Agradezco su visita.
Espero contar con ella en las próximas entregas.
Saludos.
 

Tan lejos, tan cerca (poemas y fotos a partir del filme homónimo)(1)

Apreciados lectores de Steemit, en una anterior oportunidad ofrecí por aquí unas fotos y un poema propio cuyo tema era el ángel. Prometía entonces entregar otras de mis fotos de un grupo más amplio sobre el mismo motivo y un conjunto de poemas vinculados a dicho tópico, que fueron escritos a partir de la visión y reflexión que generó en mí el filme Tan lejos, tan cerca del cineasta alemán Wim Wenders. A partir de este post iré publicando de ese grupo de fotos y poemas.

 

 

 

 

 

 

 


Fuente

Para ver un fragmento del filme, puedes ir aquí

(…) lo más próximo es
también lejano para el hombre.

Rilke
 

I

Ser en el ángel
la caída a la humana terredad
el sordo llamado del polvo
la esperanza inmolada en la quiebra

Ser en el descenso
el tránsito mustio del ángel
la fuerza del abismo

Descended más abajo, descended solamente
al mundo de perpetua soledad
 

Ser y saberse escucha
del canto y la miseria
y voz de las voces baldías
y ojo ciego que mira


(Foto propia – Imagen del Cementerio General de Cumaná, Estado Sucre, Venezuela
 

II

El ángel que somos
existe sin ser visto
Tiene en su frente un nombre escrito
un misterio

No le crecieron las alas
le fue velada su mirada
le fueron quitadas su imagen
y semejanza divinas

Su vuelo es errancia durable
silenciosa y terrible
Atraviesa su alma
una esencia
inminente y lejana

(Nota: Las frases en cursivas son de poemas de Rilke / El “desenfoque” en la foto es intencional.)

 

Agradecido por su atención.
Espero seguir contando con ella en las próximas entregas.
Saludos