Ofrendas (2) (poemas)

Fuente

Saludos, apreciados lectores de Steemit. En otras ocasiones he publicado por aquí poemas propios escritos en homenaje a poetas que han influido en mi vida como lector y escritor de poesía (“Ofrendas”, le llamé en mi libro Oculta y próxima, tributando al poeta Alfredo Silva Estrada).

Creo que eso que llamaba el crítico Harold Bloom la angustia de las influencias no solo no puede negarse, sino que, por el contrario, debe reconocerse. Así, hoy quisiera compartir dos poemas que son tributo (incluso en su extensión respectiva) a la obra de dos grandes de la poesía de habla hispana: el argentino Roberto Juarroz (1925-1925), autor de ese libro que se fue ampliando a lo largo de su trayectoria, Poesía vertical, y al español José Ángel Valente (1929-2000), que entre su importantísima creación cuenta con libros como Al dios del lugar (poesía) y Las palabras de la tribu (ensayo), entre muchos otros. Ambos son escritores de profunda reflexión filosófica y vital, y de una poesía de la palabra esencial. Recomiendo su lectura.

El poeta Roberto Juarroz Fuente

JUEGO VERTICAL

Una mirada se acerca
al ojo del espejo
Desde su revés
la muerte cumple
el ritual del origen

Un espejo comienza
el ritual de la mirada
se acerca al revés
de su muerte

Una muerte en el espejo
convoca el origen
y su revés
en el ritual del ojo

Este juego de la palabra
esta mirada verbal
que se reinvierte en el espejo
y se consume en la muerte
vertical

(a Roberto Juarroz, in memoriam)

El poeta José Ángel Valente Fuente

 

En la quietud del pensamiento
habita el dios del descampado
resuena la hondura
desconcertante del silencio

(a la memoria de José Ángel Valente)

Gracias por su lectura.

Callejones de la memoria (fotos)

Cumaná, como muchas otras ciudades del continente americano, posee pequeñas y estrechas calles que datan de la época colonial o son un poco posteriores, y que hoy nos resultan pintorescas. Los llamamos callejones; solo tienen actualmente circulación peatonal, pero podemos imaginar el paso por ellos de carretas con mulas o caballos. Pese a las modificaciones ocurridas por la acción del tiempo, las intervenciones de habitantes o gobiernos (algunas veces no las mejores), permanecen con su atractivo, el de lo arcaico o ruinoso, el que le otorga nuestra memoria, el reencuentro con un alma olvidada de la ciudad.

Este es el caso del Callejón El Alacrán y el Callejón Santa Inés, que están situados en el antiguo corazón de Cumaná, próximo al lugar tradicional de residencia conocido como “Barrio San Francisco, en lo que se llama convencionalmente el casco histórico.

Del primero se dice que aparece ya en el antiguo plano de Cumaná de 1774, con su trazo sinuoso. Algunos cronistas opinan que conectaba con un siniestro pasaje, que llamaron entonces “Callejón de la Horca”, y que quizás por eso se le llamó “Alacrán”, ya que se consideraba que el aguijón de este era mortal. El segundo recibe su nombre de la Iglesia Santa Inés, la de mayor data de la ciudad, en la que desemboca.

Las fotos que comparto en este post son propias y fueron tomadas recientemente con mi cámara no profesional Kodak Easy Share CD82.

 

Agradecido por su atención.

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Soledad (poema propio)

Saludos, amigos lectores de Steemit. Entre los poemas de mi libro Oculta y próxima, del que he publicado gran parte por aquí, hay uno que dedico a un amigo, que en estos momentos, lamentablemente, por los devaneos de la vida, se encuentra en una difícil situación de salud. Para reafirmarle mi amistad, difundo ese poema por esta vía.

 

Fuente

SOLEDAD

Las nubes incendiadas
por el silencio del poniente

Ahora el milagro de la lluvia
Las gotas descienden
sobre el ardor de la tarde

En el filo de la penumbra
áurea y húmeda
un cuerpo desea

(a Orlando Rodríguez)

 

Sueño de Endimión (1791), de Girodet-Trioson Fuente

Gracias por su lectura.